6 de diciembre de 2019

BUITRE LEONADO

 
 
El buitre leonado, con una envergadura de más de dos metros y entre 7 y 11 Kg. de peso, es una de las mayores aves que surcan los cielos de Aragón.
 
 
Debido a las nuevas normativas por las que se prohíbe abandonar animales muertos, fuente de alimentación para estas aves carroñeras, se ha puesto en peligro la subsistencia de estas extraordinarias rapaces. Gracias a la ubicación por toda la geografía aragonesa de comederos regulados se ha paliado, en parte, la falta de alimentos para estas poblaciones necrófagas y se está contribuyendo a su supervivencia.
 
 
 
 
 
 
 
Una experiencia diferente de la mano de Manuel Aguilera
 
 
Cuarenta años dedicado a los buitres dan para mucho.
 
Ram, Pinto, Pistolo, Canela, Zagal… son algunos de los nombres con los que se dirige a ellos.
"Ellos os ven a vosotros como bichos", nos dice Manuel.
Y dirigiéndose a sus amigos los buitres "No os los comáis, que los he traido contados"
 
Una experiencia única que cambia la percepción temerosa que podemos tener hacia estos animales. Ante la seguridad que nos transmite Manuel y estando a dos metros de ellos, solo podemos sentir admiración.
 

 
Tal como aparece en su web el Fondo Amigos del Buitre (FAB) es una entidad conservacionista sin ánimo de lucro. Tiene como fin la protección, conservación y divulgación de las aves carroñeras y sus hábitats. Sus principales actuaciones son la manutención de comederos artificiales para buitres, alimoches y milanos, así como cebaderos para quebrantahuesos en el Pirineo Aragonés y sus estribaciones.

 
 

2 de diciembre de 2019

COLORES DE OTOÑO

 
 
Como las hojas de los chopos, el color del otoño se va diluyendo poco a poco.
La esbeltez de los troncos toma protagonismo.
 

19 de noviembre de 2019

CHEFCHAOUEN, PUEBLO AZUL

 
Día lluvioso en Chefchaouen
 

 
Pintoresca población de Marruecos, donde cada rincón es como un pequeño escenario
 
 

Seguramente por su natural, la población medieval de Chefchaouen era ya hermosa, pero pintando y repintando sus puertas, fachadas y calles de distintos tonos de azul, como el cielo, los lugareños han hecho de ella un lugar exótico y llamativo para los turistas.




 
Niños jugando a las canicas
 
 
Las estrechas calles de la medina
 
 

Las gentes, en su hacer cotidiano, los niños jugando a las canicas y los incansables comerciantes se entremezclan con los turistas, que calle arriba y calle abajo paseamos admirados y sorprendidos por este laberinto de empedradas y empinadas calles e interminables escaleras que nunca acabamos de recorrer.
 

 
Me voy con la agradable sensación de haber visitado un pueblo encantador, amable, tranquilo y acogedor.
 

13 de noviembre de 2019

NO FOTO

 
 
Cómo una cámara de fotos puede convertirse en un elemento incómodo.